Casi todo lo que sale mal en una pileta en diciembre se decidió en octubre, y casi siempre por lo mismo: el orden. Hay pasos que si los hacés antes que otro, el otro no funciona y vas a gastar el doble de producto. Esta es la secuencia, y en cada paso está qué producto hace falta.
Antes de empezar: no vacíes la pileta
Es la primera reacción y casi siempre es la peor. Vaciar significa pagar otra vez todo el agua, perder días, y —si la pileta es de fibra o tiene napa alta— arriesgar que el vaso se levante o se fisure. El agua verde de septiembre se recupera. Vaciar se justifica cuando el agua tiene barro de verdad, o cuando hay un problema estructural.
Paso 1 — Sacar lo grueso, a mano
Hojas, ramas, bichos, lo que quedó del invierno. Con red y con paciencia. Si el fondo tiene sedimento, aspirá a desagüe directo si tu instalación lo permite, para no mandar todo eso al filtro.
Paso 2 — Revisar el equipo antes de encenderlo
Filtro, bomba, prefiltro, cesto del skimmer, y la celda del clorador si tenés salino. Un filtro con arena compactada o una celda incrustada hace que todo el resto del trabajo no rinda. Si la arena tiene más de tres o cuatro temporadas, esta es la semana para cambiarla.
Paso 3 — Medir. Sí, antes de poner nada
Este es el paso que más gente se saltea y es el que ordena todos los demás. Con un test de gotas o tiras, medí como mínimo pH y alcalinidad total, y si tenés agua de pozo o de red muy blanda, también dureza cálcica. Si tenés clorador salino, leé la salinidad.
Sin esos números estás tirando producto a ciegas. Qué significa cada uno y en qué orden se corrigen.
Paso 4 — Corregir la química, en este orden
- Alcalinidad total primero. Es el amortiguador del agua: si está baja, el pH se va a mover solo y todo lo que ajustes después no se va a sostener. Se sube con bicarbonato de sodio.
- pH después. Se baja con ácido muriático, de a poco, con la bomba en marcha y volviendo a medir. Nunca de golpe.
- Dureza cálcica al final, si el agua es muy blanda. Se sube con cloruro de calcio.
Paso 5 — El golpe de desinfección
Recién con el agua en rango químico vale la pena desinfectar: con el pH alto, el cloro rinde una fracción de lo que debería. Si hay algas visibles, va también un alguicida: sulfato de cobre es el clásico, y hay que usarlo con la mano justa — en exceso mancha superficies y tiñe el agua.
Si querés el camino de oxígeno activo en lugar de cloro, el peróxido de hidrógeno al 35% es esa alternativa. Ojo: al 35% es un producto concentrado, no es el agua oxigenada de farmacia, y no se manipula sin protección.
Paso 6 — Filtrar sin parar y tener paciencia
Acá está el 80% del resultado y es gratis: filtrar muchas horas seguidas, lavando el filtro cuando la presión sube. El agua verde primero se pone celeste turbia, después lechosa, después clara. Ese pasaje puede tardar días. La gente que "pone de todo y no pasa nada" casi siempre está filtrando cuatro horas por día.
Paso 7 — Volver a medir y recién ahí cargar la sal
Si tenés clorador salino, la sal va al final, con la química ya en rango. Cuál de las cuatro calidades conviene y cómo calcular cuánta cargar está en esta nota.
Lo que no hay que hacer nunca
- No mezclar productos. Cada cosa va sola, disuelta o volcada según su indicación, con tiempo de filtrado entre una y otra. El ácido muriático junto a un producto clorado libera gas cloro, y eso es una internación, no un mal olor.
- No volcar nada concentrado sobre el revestimiento ni sobre el skimmer.
- No entrar al agua mientras se está dosificando.
- No dosificar con la bomba apagada: sin circulación el producto se queda concentrado en un punto.
La lista de compras de la puesta en marcha
Todo junto, en Piletas y Piscinas. Y una recomendación que no vende nada: comprá el test de agua primero. Sin medir, cualquier producto que compres es una apuesta.
