Verde es alga. No es suciedad, no es tierra, no es "el agua vieja": son organismos vivos que se multiplicaron porque encontraron las condiciones para hacerlo. Y eso cambia el enfoque: no se limpia, se mata y después se filtra.

Por qué se puso verde

Siempre por una combinación de tres cosas:

  • Desinfección insuficiente. El cloro se consumió, o está pero no actúa porque el pH está alto. Ojo con esto: se puede tener cloro en el agua y estar sin desinfección efectiva.
  • Poco filtrado. El agua quieta es agua que se puebla.
  • Nutrientes. Hojas, polen, tierra de la lluvia, protector solar, fosfatos.

Por eso el verde aparece siempre en los mismos momentos: al destapar en primavera, después de una tormenta, y después de un fin de semana con mucha gente y mucho calor.

Lo primero: no la vacíes

Vaciar es la reacción instintiva y casi siempre es el camino más caro. Pagás el agua de nuevo, perdés días, y en piletas de fibra o con napa alta el vaso vacío puede levantarse o fisurarse. El agua verde se recupera. Vaciar se justifica cuando hay barro sedimentado de verdad o un problema estructural.

El orden que funciona

1. Saco lo grueso a mano. Hojas y ramas con la red. Si hay sedimento en el fondo, aspirar a desagüe directo si tu instalación lo permite.

2. Reviso el filtro. Este es el paso que decide si el resto sirve. Un filtro saturado no va a poder sacar el alga muerta, y el alga muerta es lo que después deja el agua lechosa durante una semana. Lavá el filtro antes de empezar.

3. Mido y corrijo el pH. Con el pH alto, el cloro rinde una fracción de lo que debería, y esa es la razón número uno por la que la gente "pone cloro y no pasa nada". El ajuste va con ácido muriático, de a poco. Cómo se ordena la corrección química.

4. Alguicida. El sulfato de cobre es el alguicida clásico y sigue vigente porque funciona, incluido sobre las algas negras que se agarran a las juntas y que el cloro solo no saca. Es potente: en exceso mancha las superficies y le deja tinte al agua, así que la cantidad la define tu piletero o el fabricante de tu equipo, no la intuición. Va disuelto, con la bomba en marcha, y solo — nunca junto con otro producto.

5. Desinfección fuerte. Con el pH ya en rango. Si tu camino es oxígeno activo en lugar de cloro, ese lugar lo ocupa el peróxido de hidrógeno al 35%: al 35% es un producto concentrado y de manipulación cuidadosa, nada que ver con el frasquito de farmacia.

6. Filtrar sin parar. Acá está la mitad del resultado y no cuesta producto, cuesta horas de bomba. El agua va a pasar de verde a celeste turbia, después a lechosa y después a clara. Cada vez que la presión del filtro sube, lavalo. Es normal que tarde días, y es normal que el agua se vea peor antes de verse mejor: eso es el alga muerta en suspensión, y es buena señal.

7. Cuando ya está clara, recién ahí, ajusto el resto. Alcalinidad, dureza y —si tenés clorador— la sal.

Los tres errores que hacen que no funcione

  • Poner de todo junto. Además de peligroso, se anula: un alguicida y un oxidante volcados juntos se consumen entre sí y no hacen ninguna de las dos cosas. Un producto por vez, con filtrado en el medio.
  • Filtrar cuatro horas por día. No alcanza. Durante una recuperación, la bomba va muchas horas seguidas.
  • No lavar el filtro. El filtro es lo que saca el cadáver del alga. Saturado, no saca nada.

Y una advertencia que va en serio

Nunca mezcles ácido muriático con productos clorados: la reacción libera gas cloro. No es "olor fuerte", es un gas que manda al hospital. Cada producto va solo, con la bomba en marcha, y con tiempo de circulación entre uno y otro.

Todo lo que se usa para esto